
y los acontecimientos se precipitan, la duda de la culpa resbala entre mis dedos...
los minutos pasan mientras gira la tarde, y la botella de vodka es mi compañera. los hielos del vaso se deshacen con el calor veraniego, casi a la misma velocidad que se deshiela mi alma, esa roca fría que me envuelve el cuerpo a modo de coraza.
y ahora que?
ahora solo me queda la escarcha y el agua del deshielo.
y como dicen Nadadora "podría no importar, podría no pesar, podría estar mal..."