
Estoy en la maravillosa Lisboa, donde te sientas en uno de los cientos de encantadores parques y los patos se sientan a tu lado, ciudad de fados sobretodo en el barrio de Alfama, ésta es una ciudad de tranvias, de luces y de buenos vinos. Las referencias culturales de esta ciudad son inagotables y el sabor del café es alucinante, hay cientos de recobecos en los que refugiarse a leer un libro o escuchar el ipod.
Pasear por el barrio Alto es similar a pasear por el barrio del Carmen de Valencia y al igual que en el Carmen, esta es la zona donde se concentran un gran numero de bares y garitos donde se mezclan las "tribus" de la ciudad con los turistas que buscan diversión.
En general es una ciudad muy tranquila y acogedora en la que tienes miles de rincones peculiares y llenos de encanto.
Ésta tarde la dedicaré a las tiendas de discos y librerias y quizás suba al elevador de Santa Justa (foto), un ascensor tradicional de hierro forjado de finales del siglo XX que antes tenía como finalidad conectar la Baixa con el Barrio Alto de la ciudad.
besinhos

