
Te conocí alrededor de 1999, me enseñaste cientos de "universos infinitos", fueron pasando los años y me convertí en tu "niña imantada", pero un dia de repente apareció "Marlene (nuestra vecina del ártico)", lo puso todo patas arriba y yo a partir de ese dia me dediqué a dibujar "la parábola del tonto", entonces lo cambié todo de lugar y tiré bolsas llenas de ansiedad, y creo que esta fue mi última bobada de adolescente porque despues de cambiarlo todo me di cuenta de que tú solo buscabas novedad, asi que después de perder el "segundo asalto" y convertirme en tu gran incomodidad me planteé volver "alli donde soliamos gritar", allí donde en los hierros que separan la caida más brutal siguen las dos iniciales que escribimos con compás, ahi están...
Ahora practicamos maniobras de escapismo, tú esperas la nave a Houston y yo pienso en aquellas noches reversibles...y quiero que recuerdes que si caímos en picado es porque a veces fuimos nubes con la mente.
¿No ves que lo nuestro es raro? Sigue intacto en mil pedazos y no logra romperse.
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